Recuerdos de un Olivetiano desmemoriado.

José Manuel Aguirre
Por José Manuel Aguirre

Desde que dejé la empresa, cada año me asaltaba una o dos veces la tentación de escribir unas notas en las que plasmar mis recuerdos de muchas de las  personas que en ella o a través  ella  he conocido; de tantas cosas allí ocurridas de las que he sido testigo de primera mano y, a veces, protagonista; de tantas lecciones recibidas  y de los errores cometidos, no menos numerosos. En el ámbito profesional y en el plano puramente humano. Hasta ahora vencía esa tentación con facilidad. No me costaba apenas nada convencerme de que hacerlo no tenía utilidad ni interés para nadie; de que no sería capaz (esto posiblemente siga siendo cierto); de que mi memoria (cada año más infiel) no daría para nada más que para  unos pocos folios sin sentido y de que, en el mejor de los casos, una vez escritos nunca se iban a publicar.Pero este año las cosas han cambiado.

Celebramos el Centenario de la fundación de Olivetti. Con este motivo, los olivettianos españoles hemos abierto una  sección en la Web. José Luis Varas me explicó que quería publicar en ella sus recuerdos empresariales y tuvo la amabilidad de mandarme en primicia su primera entrega antes de su aparición en la Web. Ello me ha servido de estímulo para ponerme a escribir. Creo que una visión  complementaria añadirá un punto de vista distinto para describir, aunque sea muy parcialmente,  una realidad tan compleja como ha sido una empresa como la nuestra. Cuando menos daremos una imagen bidimensional de ella. Si se anima un tercero o una tercera, la imagen adquirirá volumen: la veremos en 3D. Espero que seamos muchos los que hagamos partícipes a los demás de nuestros recuerdos, incluso, si nos atrevemos a especular, de lo que pudo haber sido y no fue. Ha habido mucha vida y muy rica dentro del cosmos Olivetti.

Yo creía que me iba a resultar muy difícil empezar y, sobre todo, dar continuidad al relato. Por ahora, no es así. Paradójicamente, los recuerdos pueden más que mi mala memoria. Se agolpan en mi mente y pugnan por ser los primeros en pasar de un lugar recóndito y minúsculo a la inmensidad del universo digital. Me cuesta mucho – por no decir que me resulta imposible – poner orden.  Veremos qué sale.Bienvenidos sean vuestros comentarios. Sed benevolentes con mi intención e intolerantes con esta infiel memoria mía, con sus errores e inexactitudes. Que los habrá.

1.- La foto de la promoción del 63. Los que me conocen saben de mi afición a la fotografía.  Leer más

2.- Cómo llegué a trabajar en Olivetti. Como sabían que me oriento muy mal, me lo habían advertido.  Leer más

3.- Nuestro periodo de primera formación. Como sabéis, cuando Olivetti estableció en Barcelona su primera fábrica el año 1929. Leer más

4.- La formación comercial. Durante aquellos calurosos días de inicio del verano. Leer más

5.- A trabajar. Se acabaron las vacaciones. Regresamos con una mezcla de curiosidad y preocupación. Leer más

6.- Aquellas estadísticas de COMESA. Antes de empezar a escribir esta entrega, me he advertido severamente. Leer más

7.- Cincuenta favores.A mediados de aquel octubre de 1963. Leer más

8.- Dos activos muy sólidos. Desde la construcción y puesta en marcha de la nueva fábrica de Barcelona, en 1942. Leer más

9.- Del patriarca y el hechicero. En un capítulo anterior me he referido al dott. Vernetti como al patriarca y jefe de la tribu de los “comesos” y al dott. Sinigaglia, como a su brujo y hechicero. Leer más

10.- Nos trasladamos a la Ronda. A primeros de junio de 1964, un año después de mi ingreso en la empresa, nos trasladamos al nuevo edificio de la Ronda de la Universidad. Leer más

11.- Un nuevo departamento central. Cuando nos instalamos en la nueva sede, no sólo estrenamos sus dependencias. Leer más

12.- Un cuerpo de élite. Debo recurrir a la terminología militar para referirme, en esta recopilación de recuerdos, a una unidad comercial singular.  Leer más

13.- Un giro di boa. Cuando consigo extraer del pozo profundo de mi desmemoria algo digno de ser contado, para hacerlo quisiera tener algo de la gracia de una Elvira Lindo.  Leer más

14.- Llega Riccardo Berla. La noticia se confirmó. En el primer semestre de 1965 vino a Barcelona el italiano que esperábamos. Leer más

15.- Aquella Italia. El 8 de enero de 1966, domingo, a las 16:10 horas, despegó puntualmente del aeropuerto de Barcelona el vuelo AZ 359 de Alitalia con destino a Milán. Leer más

16.- Giovanni A. Bocca, mi maestro y mi amigo. Aquel 9 de enero, en el desayuno, saboreé por primera vez en mi vida un capuccino. Leer más

17.- Mis amigos de Ivrea. A los pocos días, iba a realizar mi primer viaje a Ivrea, desde Milán. Leer más

18.- Otros recuerdos de aquel primer viaje. Antes de ir a Italia, el dott. Vernetti me dijo que aprovechara cualquier fin de semana para conocer Venecia.  Leer más

19.- La Dirección de Estudios Económicos. A mi regreso a Barcelona, informé al dott. Vernetti y al ing. Berla de mis actividades en Italia. Leer más

20.- El único tiempo no es el presente. En esta vigésima entrega se impone un tiempo de reflexión. Leer más

21.- Mi amigo Carlos. Es el mejor contador de historias que he conocido. Leer más

22.- El cupo. Con esta palabra se designó, durante algún tiempo, a los objetivos anuales de venta para la empresa. Leer más

23.- Miscelánea de recuerdos. Muchos de los compañeros de entonces no podremos olvidar la fecha del 4 de noviembre de 1966. Leer más

24.- Del cupo al programa operativo. Cuando un componente de una organización sabe con claridad lo que ésta espera de él tarda menos tiempo y emplea menos esfuerzo y menos dinero en conseguirlo. Leer más

25.- Nuevas sucursales y delegaciones. En uno de los capítulos anteriores había prometido ilustrar la evolución de la organización comercial. Leer más

26.- El censo del parque mecanográfico español (I). Sus objetivos. El año 1968 fue un año cargado de grandes acontecimientos internacionales. Leer más

27.- El censo del parque mecanográfico español (II). Su preparación. Una buena preparación del trabajo era determinante para el éxito de la operación. Leer más

28.- El censo del parque mecanográfico español (III) Los resultados (primera parte).No recuerdo exactamente cuándo dispusimos de los primeros resultados ni de los resultados completos. Leer más

29.- El censo del parque mecanográfico español (IV) Los resultados (segunda parte).Me doy cuenta que las entregas relativas al censo están resultando algo duras. Leer más

30.- La Administración. Cuando ingresamos en Olivetti, durante aquel largo período de formación, nadie se preocupó de explicarnos cómo se administraban HOSA y COMESA. Leer más

31.- Después del censo. Después del censo no hubo tregua. Leer más

32.- Madrid, de Sucursal a Casa Central. Las sucursales solían ser los núcleos de nuestra organización comercial y de servicios en los que se concentraba más energía, más imaginación y más actividad. Leer más

En Barcelona, a 4 de julio de 2008

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