PERO ¿CUÁNTAS MÁQUINAS HABÍA? (segunda parte)

Por José Manuel Aguirre

En la primera parte de este artículo planteamos esta pregunta referida al número de máquinas de escribir profesionales que habría en España en el curso de una serie de años. Contábamos con informaciones relativas a los consumos aparentes (con algunas carencias iniciales)  desde 1930 a 1953 y ya completas desde 1954 hasta 1968. Asimismo disponíamos de un modelo teórico de una  ley de mortandad y supervivencia a aplicar en cada año a la cantidad de máquinas de cada edad en cada año sucesivo.

En la tabla número 1 de este escrito aparece un conjunto de informaciones. Concretamente, las siguientes:

Consumos aparentes de máquinas Hispano Olivetti desde los años 1930 a 1968.

Consumos aparentes de máquinas de la competencia desde 1954 a 1968.

Consumos aparentes totales desde 1930 a 1968.

Hipótesis (una prudente y otra forzada)  de consumos totales futuros para el periodo 1969 -1973.

Composición por edades del parque de 1968, indicando el número de máquinas “muertas” y de máquinas “supervivientes”, procedentes de los años anteriores.

Composición de los consumos de cada año, a partir de 1955, distinguiendo entre máquinas vendidas por sustitución de las “muertas” en el año y de las vendidas por creación de nuevos puestos de trabajo

Evolución del parque mecanográfico desde 1954 hasta 1968 y porcentaje de crecimiento de un año sobre el anterior.

Hipótesis de crecimiento de la evolución del parque para el periodo 1969- 1973, en la hipótesis prudente de evolución de los consumos.

Porcentaje de la demanda por sustitución, respecto a la demanda total.

En la tabla número 2 figura el modelo de mortandad y supervivencia de máquinas a aplicar a cada año a las máquinas que cumplen una determinada edad, en el periodo de 45 años.

En la tabla número 3 consta el número de máquinas “muertas” en 1968, según su “edad”.

En la tabla número 4 consta la evolución de la demanda de máquinas en el periodo 1960 a 1968 y una previsión de la evolución “prudente” para el quinquenio 69-73.

 En la tabla nº 5 aparece una simulación de la evolución de los consumos de máquinas de escribir estándar manuales y eléctricas de aplicarse una estrategia de aceleración de la electrificación de los consumos por parte de Olivetti.

Para obtener el dato del parque estimado para cada año ha sido preciso aplicar el modelo de mortandad y supervivencia a los consumos de ese año y de todos los anteriores y sumar los resultados obtenidos. Se alcanza así el total del parque en el año así como el número de máquinas a sustituir en el año y que, naturalmente,  no producen incremento del parque.

De momento nos detenemos aquí. Y ya  en la tabla primera hemos respondido a la pregunta que da título a este artículo. Cuando se realizó este estudio el número de máquinas profesionales que conformaban el parque mecanográfico español al final de 1968 se estimó en 608.176. Bien es verdad que dejamos sin respuesta  una pregunta importante: ¿Cuál era nuestra cuota de mercado en el parque? Y a otra ¿cuál en escritura manual y cuál en electroescritura? Hubiera sido un poco laborioso extender el estudio hasta estas cuestiones. De todos modos el censo realizado un año antes – el  año 1967 –  nos indicaba, si bien por la vía del muestreo no totalmente representativo a pesar del muy elevado número de entrevistas computadas al respecto (136.999 entrevistas válidas a tal fin)  que en ese año, las cuotas de mercado Olivetti eran del 75 % para  el total de máquinas manuales y del 39.8% en electroescritura. El índice de electrificación de nuestro parque según indicaba  el Censo era solo del 3.8 %, mientras que el de la competencia era del 15.2%. En el total,  el 7,4%.

Respecto al modelo de ley de mortandad y supervivencia utilizado hay que señalar que supone que el 15% de las máquinas  ha desaparecido del parque al cumplir los 15 años de vida  y el  63,25%, a los 25 años. Este último porcentaje implica que el error por  la subestimación del parque instalado por  la carencia de información de los consumos de nuestros competidores en los años 1930- 1953 y la valoración de su  participación en él  disminuye sensiblemente hasta ser poco significativo en 1968.

El mercado por sustitución, estimado en 1.532 máquinas (el 8.9% del consumo total) en 1955 llega a suponer con 8.392 máquinas el 15.5% en 1968.

 El parque mecanográfico crece por encima de los dos dígitos porcentuales en los últimos años, muy en concordancia con la evolución de las inversiones en el país.

 Al analizar estas cifras es preciso distinguir  claramente dos conceptos fundamentales: la edad media del parque instalado y la edad media de las máquinas que se sustituyen o mueren, lo que quizá podría calificarse como su “esperanza media de vida”. A veces, al tratar esta cuestión, se utilizan erróneamente  estos conceptos sin una distinción neta entre ellos.

Analicemos la edad media de las máquinas que integran el  parque instalado en 1968:

             

AñosMáquinas%Años edad media
más de 30 años2.1800,3633.6
   de 21 a 30 años  23.9763.9423.4
de 16 a 20 años     40.4556.6517.8
  de 11 a 15 años     82.72813.6012.6
  de 6 a 10 años    132.70821.827.7
menos de 6 años  326.12953,632.4
Total608.176100.006.9

 Los 6,9 años de vida media de las máquinas en uso contrastan con  esos 18,1 años que alcanzan, por término medio, las máquinas al desaparecer del parque en 1.968. La tabla nº 3 ilustra su clasificación por edades.

Procediendo de forma idéntica a la empleada para 1968, podemos determinar, siempre de modo aproximado, la cantidad de máquinas que constituían el parque español al final de cada año. Véase su evolución en cuatro diversos años. En menos de 15 años, el parque español se  cuadruplicó, como

lo prueban las siguientes cifras.                                                                                             

            

AñoParqueNºÍNdice
1954151.404100
1959244,596161.6
1964406.896268-7
19486’8.176401.7

 En la tabla nº 1, a continuación de los datos relativos al parque, aparecen los porcentajes de crecimiento de cada año respecto al anterior. Es de notar como la liberalización produjo un crecimiento del parque de naturaleza exponencial, que durante un tiempo mantuvo casi constante su porcentaje de incremento en torno al 12 %. El disponer de un parque cada vez más consistente y la crisis económica de los años 1967 -68 redujeron los porcentajes al 9,7 y al 8, 5, respectivamente.

El espectacular crecimiento del parque fue obvia consecuencia del rápido crecimiento que, en los años 60, tuvieron los consumos aparentes que en esos años fueron:

      Años         Consumos aparentes         Crecim. Anual %                    Nº índice

      1960                        23.649                                    9,5                                       100 

      1961                        29.616                                   25,2                                    125,2

      1962                        37.377                                   26,2                                    158,0

      1963                        45.247                                   21,1                                    191,3

      1964                        50.314                                   11.2                                    212,8

      1965                        56.670                                   12,6                                    239,6

      1966                        60.876                                    7,4                                     257,4

      1967                        57.494                                   -5.6                                    243,1

      1968                        55.880                                   -2,8                                    236,3 

El fuerte incremento de los consumos  se debió fundamentalmente  al hecho de que la mayor parte de   las máquinas instaladas en esos años eran manuales (el 93 %).

Veamos ahora la distribución del parque por grandes grupos de actividades económicas. Recordemos que no quedó recogido en el Censo de 1968 el parque correspondiente a la administración central del Estado, por lo que los datos relativos a los organismos oficiales no son representativos. Es de destacar el fuerte peso del parque  de la industria  (35,5 % del total censado). En cambio, el parque del sector de hoteles, recreo y sanidad (1,6% del total) es indicativo del escaso peso que entonces todavía  tenía el turismo en la economía española.

ACTIVIDADES ECONÓMICASCOMPOSICION PARQUECUOTAS OLIVETTI
 MANUALESELÉCTRICAS% ELECTRIFICAC.GENERALELECTRO ESC.
ORGANISMOS OFICIALES28.5506722,377,452,1
BANCA, CRÉDITO Y SEGUROS47.5561.9293,961,430,4
INDUSTRIA106.85211.0349,463,540,0
COMERCIO AL POR MAYOR39.5254.0539,367,840,6
COMERCIO AL POR MENOR25.7061.4425,366,938,8
HOTELES, RECREO, SANIDAD5.2493015,472,548,8
ENTIDADES CULTURALES Y RELIGIOSAS33.4678912,668,236,4
PROFESIONES LIBERALES26.3322.6779,265,047,1
OFICIOS VARIOS3.8271724,375,260,5
VARIOS13.4641.4249,663,228,7
TOTAL330.54824.5956,967,039,8

La palabra Censo tal como la empleamos en este estudio y en otros análogos tiene un significado equívoco. Su significado propio es el de registro general de individuos de un colectivo o cosas comunes. El significado propio tiene carácter de exhaustivo.  Aquí no es así. Se quiso emplear el vocablo Censo para significar el conjunto de máquinas pertenecientes a los mercados geográficos que trabajaban los comerciales de nuestra organización. Quedaban excluidos la organización central del Estado y el territorio gestionado por los concesionarios, entonces exclusivistas. Por exclusivistas entendíamos que solo ellos podían vender los productos Olivetti en su territorio a los precios fijados para todo el país.   Una vez más, al analizar los datos procedentes de Censo 1968, hemos de recordar aquí que se trata de informaciones parciales, que son totales en cuanto se trata de las informaciones relativas al fichero de trabajo de un individuo, de un conjunto de ellos o del total de la organización comercial directa. Por lo tanto,  nuestras referencias al Censo tienen en la mayoría de los casos un valor relativo, de muestra por contradictorio que pueda parecer.

Veamos ahora, siempre con referencia al Censo 1968, el grado de penetración de la escritura profesional según la dimensión del cliente. No pudiendo medir este dato en función de su importancia sea por su cifra de negocio, por el volumen de su orgánico o por cualquier otro dato representativo, en Olivetti lo hacíamos entonces utilizando una medida convencional relativa al número de sus máquinas de escribir y de calcular: las unidades parque. Un cliente real podía tener un mínimo de una unidad parque  y los mayores, exceder de las 500 unidades parque. Tal era el caso de los grandes bancos nacionales, per ejemplo.

Mientras la cuota de mercado de las máquinas manuales se mantuvo sin grandes variaciones en los clientes de todas las dimensiones, bajando algo en los grandes clientes, en el caso de las máquinas eléctricas  la cuota de mercado Olivetti descendía a medida que crecía la dimensión de los clientes. Es natural, la competencia, con un equipo de vendedores sensiblemente inferior al nuestro en cantidad (y en calidad también, me confesó en una ocasión José Luis Dotti, Director General de IBM entonces), procuraba concentrar sus esfuerzos en los grandes clientes y conseguía buenos resultados en ellos. Si se quiere ver de otra manera, podía entonces decirse que en los clientes pequeños y medianos nos presentaban poca batalla.

DIMENSIÓN POR CLASES DE UPNOMINATIVOSPARQUE% CUOTAS OLIVETTI
 NÚMERO%MANUALESELECT.% ELECT.GENERALELÉCTRICAS
              1,039.83129,125.73065,6
              1,5-2,056.6778,330.2444051,366,660,6
2,5-3,526.35019,236.0981.4073,872,159,2
4,0-5,015.87711,632.8302.9378,272,153,9
6,0-7.57.1245,221.3022.62011,070,951,2
8,0-10,04.7943,519.4732.11810,670,347,3
10,5-15,04.1753,123.6862.99211,269,141,1
15,5-25,02.9132,126.2983.30611,267,634,2
25,5-50,01.6681,227.6373.11710,167,032,0
50,5-100.05730,420.1841.9418,863,726,7
100,5-500,03410,332.6252.7487,859,425,2
>500,0420,0340.4041.1782,860,825,1
TOTAL136.999100.0336.51124.9696,967,039,8

Algunas otras conclusiones se podrían extraer de ambos estudios, pero quedará para otra ocasión. En 1973 realizamos un nuevo Censo. Cuando analicemos sus resultados volveremos sobre el tema. Lamentablemente no repetimos unos años después el estudio sobre la evolución del parque mecanográfico. Disponíamos del necesario material estadístico, pero por el motivo que fuera no se hizo. Es evidente que luego, con la aparición del ordenador personal, en la década de los 80 se inició un progresivo   y fuerte declive de la venta  de las máquinas de escribir.  En los años 90 y posteriores el parque de máquinas de escribir el parque mecanográfico entró en un rápido proceso de extinción. Los ordenadores personales ocuparon rápidamente las oficinas, escuelas y hogares. Hoy en día no son pocos los niños que cuando ven una máquina de escribir preguntan ¿Qué es? ¿Para qué sirve? Alguno, asombrado,  ha llegado a decir ¡Hasta imprime!

El gráfico nº 1 ilustra, de manera muy significativa estas afirmaciones, diferenciando año a año los distintos bloques de máquinas según su edad.

Se concluye, pues, la baja edad media  (6,9 años) que, en conjunto, tenía el parque español. Más del 50% de las máquinas que lo integraban no superaban los 5 años de vida y ascendía al 75,45 % la cantidad de máquinas con una vida no superior a los 10 años.

José Manuel Aguirre

Barcelona. Mayo 2026

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